Mesa de los Tres Reyes

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Tres amigos, el día de reyes, en la Mesa de los Tres Reyes.

La Mesa de los Tres Reyes, con sus 2442m de altura, es un pico fronterizo entre Francia y España, así como entre las comunidades de Navarra y Aragón. Su ascensión puede realizarse desde varios lugares, en nuestro caso lo hicimos desde Linza.

En un plazo muy corto de tiempo, hemos estado en la zona en dos ocasiones para ascender a esta cubre. La primera vez, en el día de Reyes, andando y con muy poca nieve. La segunda, a mediados de febrero, con esquís de travesía. En ambas ascensiones fuimos por la misma ruta, pero el tramo final lo hicimos forma diferente debido a las condiciones en las que encontramos la arista Oeste.

Ruta a pie

El día de Reyes nos trajo como regalo esta bonita ascensión. La realizamos tres miembros del Club Candas:  Elena (que actualmente reside en Canadá) , Pilar y yo.

Partimos desde el refugio de Linza, (ubicado en un entorno de cuento y donde se cena fenomenal) en dirección NE por la pista marcada hacia el collado de Linza. Es una ascensión cómoda, con un pequeño paso rocoso de placas en diagonal que no reviste ninguna dificultad. Al llegar al collado, encontramos un cartel indicador y vemos en dirección E el pico Petrechema. Un poco más a la izquierda y en la lejanía, nuestro objetivo ya aparece delante de nosotros.

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En el collado de Linza, nos encontramos nieve dura al ser primera hora de la mañana, por lo que nos calzamos los crampones. Siguiendo las sendas e hitos, nos dirigimos en un leve descenso hacia la Hoya de la Solana, donde se aprecian numerosas de las simas que tiene este terreno kárstico. Fuimos superando la loma con multitud de lapiaces, antes de entrar en un pequeño valle que va paralelo a las paredes del Alto de Budoguía. Siguiendo casi hasta el final del mismo valle, un poco antes del pico, atacamos un pequeño collado que se forma en la parte izquierda de la Mesa. Desde aquí la subida se hace por la arista O, pero en esta ocasión, se encontraba con mixto de hielo-roca y no nos daba mucha confianza subirlo por ahí. Al poco de empezar, observamos una vira en dirección E que nos dejaba en la zona sur y que estaba totalmente limpia de nieve. Atacamos la cumbre por una chimenea de roca de unos 10 metros (II+ / III). La peor parte fue salir de la chimenea por terreno muy descompuesto. Una vez superada la salida hicimos cumbre en la fácil arista, donde nos encontramos con un buzón, una replica muy bonita del castillo de San Javier y una imagen del Santo Francisco Javier.

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track de la ruta

Ruta de esquí de Montaña

Partiendo nuevamente desde el refugio de Linza, subimos cinco socios del Club Candas (Bea, Justi, Pilar, Dani y yo) que participamos en la salida organizada por Dani dentro del programa de actividades del Club Candás.

Nos dividimos en dos grupos, pues tenemos objetivos diferentes. Bea, Justi y Pilar, toman dirección al collado de Linza con idea de subir el Petrechema. Dani y yo, queremos subir la Mesa de los Tres Reyes y el Paquiza Linzola, además de hacer un vivac en nieve para pasar la noche.

Vamos remontando con la mochila bien cargada de todo el material que necesitamos y ascendemos en diagonal hasta llegar al collado de Linza, donde nos dirigimos hasta la Hoya de la Solana. Aquí buscamos un sitio idóneo para construir nuestro vivac para la noche. Sacamos las sondas  y nos ponemos a revisar el lugar para comprobar la profundidad de la nieve, comemos algo y escondemos el material de pernocta y cocina para usarlo a la vuelta.

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Aprovechamos para comer, al fondo a la derecha el Paquiza Linzola, que subiríamos horas más tarde.

 

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Guardamos las coordenadas de la ubicación del vivac, para evitar posibles extravíos.

Una vez elegido el sitio en el que construiríamos nuestra cueva de nieve y con menos peso en las mochilas, continuamos hacia la Mesa de los Tres Reyes. Nos queda superar una pequeña subida, después el vallecito por el que vamos ganando altura en diagonal por su lado izquierdo, hasta el último collado que se encuentra entre el Budoguía y la Mesa.

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Aquí dejamos los esquís, nos ponemos los crampones y sacmos el piolet. Subimos por la arista Oeste que tiene nieve muy buena, aunque en los tramos más sombríos y pendientes, se encuentra bastante dura y hay que picar el turrón. No es una subida difícil, pero requiere estar habituado a moverse en palas inclinadas con posibles trepadas en mixto nieve-hielo-roca. La parte final de la Mesa puede ocasionar complicaciones dependiendo de las condiciones del manto nivoso, no es una cumbre que se llegue andando sin más.

Una vez que pierde inclinación, salimos a la amplia arista y hacemos cumbre. Nos deleitamos con las vistas de los picos de alrededor y de la zona de Belagua que queda pendiente para otra visita al Pirineo.

Iniciamos el descenso con cuidado por la dura pala de nieve, hasta calzarnos nuevamente las tablas y disfrutar de una bajada de unos 600 metros de desnivel esquiando, que nos deja en la Hoya del portillo de la Larra.

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Descenso esquiando hasta la Hoya del Portillo de la Larra. Al fondo el Paquiza Linzola.

Nos ponemos focas y en una cómoda subida, llegamos a la Paquiza Linzola, en la que encontramos un gracioso buzón con forma de casita. Desde la cumbre, visualizamos la zona donde hemos escondido el material de pernocta y tras quitar las pieles, bajamos de una manera poco ortodoxa, ya que el sol no incide en esta pala desde hace un rato y el rehielo nos crea una incomoda costra recordándonos nuestros inicios en el esquí de montaña.

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Cumbre del Paquiza con su curioso buzón.

Llegamos al emplazamiento donde vamos a construir una cueva de nieve para dormir. Nos ponemos el traje completo de goretex y los guantes impermeables. Tras sondear exhaustivamente para comprobar que no tengamos piedras u otras sorpresas, nos liamos a palear cómo si no hubiera un mañana, empezando con el duro y húmedo trabajo de sacar nieve. Trabajamos por turnos para ir descansando. Poco a poco va cogiendo forma la cueva, como no tenemos prisa y no hace demasiado frío, dedicamos más tiempo con el fin agrandar la cueva y pasar una noche cómoda. En dos horas tenemos preparado nuestro acogedor refugio de nieve. 250cm de largo por 160cm de ancho y 96cm de altura. Aproximadamente hemos tenido que vaciar unos 4 metros cúbicos de nieve. Ahora los quehaceres típicos: derretir nieve con la cocina para la cena y el agua de la jornada de mañana, cena de liofilizados y para el saco.

Nuestros compañeros, que subieron hacia el Petrechema, se quedaron muy cerquita de la cumbre. Al día siguiente Justi hizo el Paquiza Linzola. Ambos picos son muy interesantes para iniciarse en el esquí de montaña.

Tras una cálida noche, la pereza se apodera de nosotros para salir del saco. Esperamos un poco a que el sol de en nuestro emplazamiento y salimos cuando empieza a calentar. El desayuno al solete se convierte en un ritual muy agradable. Recogemos todo tranquilamente y ponemos las focas para llegar al collado de Linza. Aquí nos planteamos el subir el Petrechema, pero no tenemos demasiadas ganas. Gastamos el comodín de la pereza y cambiamos de dirección hacia el refugio de Linza, disfrutando del descenso y con tiempo suficiente de ver la entrega de premios de la  competición de esquí de travesía (Pyrene) que se celebra ese día y disfrutar de la comida con el resto del grupo.

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Track de la ruta

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